BOGOTA (AFP) - La guerrilla colombiana de las FARC rechazó el martes una misión médica enviada por el gobierno francés para socorrer a la política Ingrid Betancourt y otros rehenes tras calificarla de improcedente y señalar que ésta nunca fue concertada.
En un comunicado divulgado por Internet, las FARC dijeron que la iniciativa francesa es producto de "la mala fe" del presidente colombiano Alvaro Uribe y le aclararon a París que no están interesadas en su oferta de dar refugio político a guerrilleros que serían excarcelados por Bogotá.
"Por las mismas razones expuestas al CICR (Comité Internacional de la Cruz Roja) el 17 de enero, la misión médica francesa no es procedente y mucho menos cuando no es resultado de la concertación, sino de la mala fe de Uribe ante el gobierno del Elíseo, y una burla desalmada a las expectativas de los familiares de los prisioneros", señaló el comunicado.
Interrogada sobre el comunicado, la presidencia francesa dijo en París que no tenía ningún comentario por ahora mientras el avión enviado por el gobierno de Nicolás Sarkozy permanece en un aeropuerto militar del oeste de Bogotá.
Sarkozy, con la aprobación de Bogotá, envió la semana pasada la misión para atender a Betancourt y otros rehenes, después de insistentes versiones de que la salud de la política era muy grave, aunque el lunes su canciller Bernard Kouchner consideró que Betancourt "está mejor de lo que se ha dicho".
"No actuamos bajo chantajes ni bajo el impulso de campañas mediáticas", indica el texto divulgado a través de la Agencia Bolivariana de Prensa, con sede en Perú, que suele difundir pronunciamientos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas).
Los rebeldes reiteran su exigencia de que Uribe ordene desmilitarizar por 45 días dos poblados del suroeste de Colombia para pactar allí un canje de 500 rebeldes presos por unos 39 rehenes, entre ellos Betancourt, tres estadounidenses, tres políticos y decenas de policías y militares colombianos.
Las FARC rechazaron, también, el ofrecimiento de París de conceder refugio a los guerrilleros que resulten excarcelados. "No estamos reclamando a nadie el estátus de refugiado, utilizado como nombre camuflado del destierro y de la institucionalización del delito de opinión", señalaron.
También lamentan "profundamente que mientras propiciábamos hechos palpables en dirección al canje de prisioneros, el presidente Uribe planificaba y ejecutaba el artero asesinato del comandante Raúl Reyes", ocurrido el 1 de marzo en un campamento rebelde ubicado en territorio de Ecuador.
Los rebeldes recordaron en su comunicado que la liberación unilateral de seis rehenes, entre enero y febrero últimos, obedeció a un gesto hacia el presidente venezolano Hugo Chávez y la senadora colombiana Piedad Córdoba, que fungieron como mediadores del canje.
Córdoba reconoció este martes que las comunicaciones con los rebeldes "están rotas" y que restablecer la confianza con la guerrilla tras la muerte de Reyes "es una tarea compleja".
Ya la semana pasada la agencia Anncol, cercana a los rebeldes, calificó de "ingenuo" al presidente Sarkozy y recomendó desconfiar de la iniciativa francesa.
En tanto el llamado "canciller" de las FARC, Rodrigo Granda, había anticipado en una reciente reacción a la muerte de Reyes que sin desmilitarización habrá nuevas liberaciones unilaterales ni gestos sobre los rehenes.
Decenas de miles de personas se manifestaron el viernes en varias ciudades de Colombia y el domingo en París por la liberación de Betancourt, secuestrada el 23 de febrero de 2002 cuando hacía campaña por la presidencia.
Tras la negativa de las FARC, el opositor Partido Liberal señaló que las únicas opciones que le quedan a Uribe son la de desmilitarizar el área que pide la guerrilla o convocar la mediación de su par venezolano Hugo Chávez.
"Este portazo de las FARC a la misión francesa es un grave error que tarde o temprano terminarán pagando", indicó Juan Fernando Cristo, portavoz liberal en el Congreso.